Profesora de yoga en Santiago de Compostela

Bio

La vida es un viaje de descubrimiento y crecimiento espiritual.

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Sobre mí

Estefanía Pepa Berengan Mendaña

¡Hola! Gracias por llegar hasta aquí, con las ganas de indagar un poco más sobre mí. Mi nombre es Estefanía Berengan Mendaña, pero me dicen Pepa. Empecé a practicar yoga allá por el 2009, gracias a mi hermano (fue él quien me introdujo en esta maravillosa práctica).

Mis primeros años como practicante fueron fluctuantes, no terminaba de comprometerme con la práctica ni de conectar con ese “más allá” que ofrece el hacer yoga. Sin embargo, en el año 2013, cuando mi vida iba volviéndose cada vez más caótica (con múltiples trabajos, estudio, activismo) fue que descubrí que una de las pocas cosas que hacía en el día y que me permitía conectarme conmigo misma y con el momento en el que estaba era asistir a clases de yoga. En ese momento, mi vida siguió con una cantidad de actividades y desborde de horarios, pero no dejaba de ir a tomar mis clases. Así fue que poco a poco empecé a tomar decisiones, de bajar el ritmo, de cambiar el rumbo, de re-ordenarme y en el año 2015 hice mi primera formación: el instructorado de yoga. Ya para ese entonces, mi hermano había dejado de ser mi profesor y era Ricardo Garcia quien ocupaba ese espacio.

Desde el 2015 a esta parte mi vida ha ido dando vuelcos, cambios, ha atravesado renuncias, mudanzas y viajes pero siempre con el yoga como norte. No fue fácil soltar estructuras como un trabajo estable en relación de dependencia en la ciudad de La Plata, una sala de yoga armada con mucho amor y trabajo en la ciudad de Buenos Aires, un inicio de vida exclusivamente yogui en Bilbao… Sin embargo, aquí estoy. Con las mismas esperanzas y deseos que me acompañan desde hace años, cuando resolví que quiero que mi vida pueda manifestar la síntesis de lo que soy y compartirlo con otras/os para que puedan tomar las herramientas necesarias para tener una vida más plena.

Hablando de síntesis, algo que aun no he dicho es que soy socióloga. He cursado un par de másteres, tengo más de 10 años de experiencia laboral en organizaciones públicas y privadas y, al día de hoy, sigo con algunos trabajos freelance como socióloga. Aunque también todos estos años me he dedicado a desarrollar proyectos donde el yoga y la sociología se juntan, en pos de aportar al desarrollo personal y colectivo.

La práctica de yoga no es un camino fácil, de flores y colores bonitos. Muchas veces se vuelve un trabajo engorroso, donde tenemos que dejarnos atravesar por nuestros mayores fantasmas y miedos, para así poder refinarse y refrescarnos. Para poder estar de manera genuina y sincera. Hago ese esfuerzo a diario, pero debo decirles que muchas veces me cuesta: me distraigo, me pongo perezosa, me dejo arrastrar por la inercia.